En esta sección se presentan productos climáticos del estado de Jalisco derivados del reanálisis atmosférico ERA5, que integra observaciones y modelos meteorológicos para ofrecer información climática continua y espacialmente detallada.
Los mapas muestran la distribución de la precipitación, la temperatura máxima (Tmax) y la temperatura mínima (Tmin), incluyendo: promedios anuales, anomalías respecto a un periodo de referencia, percentiles (valores extremos) y diferencias entre distintos periodos históricos.
Estos productos permiten identificar zonas más cálidas o más lluviosas, detectar cambios en el tiempo y reconocer posibles señales asociadas al cambio climático.
La información está diseñada para apoyar el análisis climático, la planeación territorial y la gestión de riesgos en el estado.
Precipitación Anual Promedio (1951-1960 a 2011-2020)
Los mapas muestran la precipitación media anual decadal en el estado de Jalisco para el periodo 1951–2020, utilizando datos de ERA5-Land. Cada mapa representa el promedio acumulado anual (mm/año) para una década específica, permitiendo analizar la evolución espacial de la precipitación a lo largo del tiempo.
En todos los periodos se observa un marcado gradiente espacial, con mayores acumulados en la región occidente–sur y zonas montañosas asociadas a la Sierra Madre Occidental y áreas costeras, mientras que las regiones del norte y noreste presentan valores relativamente menores.
La comparación entre décadas permite identificar variabilidad multidecadal en la intensidad y extensión de las zonas más húmedas, así como posibles cambios en la distribución espacial de la precipitación acumulada.
Estos productos permiten:
Evaluar la estabilidad o cambios en los patrones espaciales de lluvia.
Identificar décadas relativamente más húmedas o más secas.
Servir como base para análisis de anomalías y tendencias climáticas posteriores.
Fuente: ERA5-Land (Copernicus Climate Data Store).
Estos mapas muestran la anomalía de precipitación media anual decadal respecto al periodo climatológico de referencia 1961–1990.
Cada mapa representa la diferencia (mm/año) entre la precipitación promedio de una década específica y la climatología base. Los valores positivos (tonos verdes) indican décadas más húmedas que el promedio 1961–1990, mientras que los valores negativos (tonos cafés) reflejan condiciones relativamente más secas. Los tonos blancos indican los registros cercanos al valor normal.
Este conjunto permite:
Identificar décadas con exceso o déficit hídrico a escala estatal.
Evaluar cambios espaciales en la intensidad de las anomalías.
Analizar la persistencia o alternancia de periodos húmedos y secos.
La visualización facilita la detección de señales multidecadales en la precipitación acumulada anual y sirve como insumo para estudios de variabilidad y cambio climático regional.
Los mapas muestran la precipitación media decadal durante el invierno (diciembre–enero–febrero) para el periodo 1951–2020.
El invierno en Jalisco se caracteriza por acumulados generalmente menores que en verano, aunque con aportaciones relevantes asociadas a frentes fríos y sistemas extratropicales. Los mapas permiten identificar:
La distribución espacial de lluvias invernales.
Zonas con mayor influencia de sistemas frontales.
Variaciones decenales en la intensidad del aporte invernal.
Aunque los acumulados son relativamente bajos en comparación con la temporada cálida, su variabilidad puede ser relevante para recarga hídrica, agricultura de temporal temprano y disponibilidad inicial de agua en presas.
Estos mapas representan la anomalía decadal de precipitación invernal (DEF) respecto al periodo base 1961–1990.
Cada mapa representa la diferencia (mm/temporada) entre la precipitación promedio de una década específica y la climatología base. Los valores positivos (tonos verdes) indican décadas más húmedas que el promedio 1961–1990, mientras que los valores negativos (tonos cafés) reflejan condiciones relativamente más secas. Los tonos blancos indican los registros cercanos al valor normal.”
Permiten identificar décadas con inviernos más húmedos o más secos que el promedio climatológico. Dado que el invierno es una temporada de menor acumulación, incluso anomalías moderadas pueden representar cambios porcentuales importantes.
Este conjunto es útil para:
Analizar la variabilidad interdecadal de la precipitación frontal.
Detectar posibles cambios en la frecuencia/intensidad de sistemas invernales.
Evaluar periodos de déficit prolongado en temporada seca.
Los mapas muestran la precipitación media decadal durante el verano (junio–julio–agosto), correspondiente a la temporada principal de lluvias en Jalisco.
El verano concentra la mayor parte de la precipitación anual debido a la influencia del monzón de Norteamérica, ondas tropicales y ciclones tropicales. Se observa típicamente:
Máximos acumulados en regiones montañosas y costeras.
Gradiente decreciente hacia zonas interiores y norte del estado.
Variabilidad espacial asociada a orografía.
La comparación entre décadas permite evaluar cambios en la intensidad de la temporada de lluvias y posibles desplazamientos en los núcleos de mayor precipitación.
Estos mapas presentan la anomalía decadal de precipitación durante el verano (JJA) respecto al periodo base 1961–1990.
Cada mapa representa la diferencia (mm/temporada) entre la precipitación promedio de una década específica y la climatología base. Los valores positivos (tonos verdes) indican décadas más húmedas que el promedio 1961–1990, mientras que los valores negativos (tonos cafés) reflejan condiciones relativamente más secas. Los tonos blancos indican los registros cercanos al valor normal.”
Dado que el verano es la temporada dominante en el balance hídrico anual, las anomalías en esta estación tienen impacto directo en:
Disponibilidad de agua superficial.
Recarga de acuíferos.
Agricultura de temporal.
Riesgo de sequías o eventos extremos.
Los mapas permiten identificar décadas relativamente más húmedas o más secas en la temporada crítica, así como cambios espaciales en la distribución de excedentes o déficits.
Estos mapas muestran la temperatura máxima media anual decadal para el periodo 1951–2020, obtenida a partir de ERA5-Land.
Cada mapa representa el promedio espacial de la temperatura máxima diaria agregada a escala anual para cada década. Permiten identificar:
La distribución espacial del calor extremo medio.
Gradientes altitudinales (valores menores en zonas montañosas).
Regiones consistentemente más cálidas, como zonas costeras y valles interiores.
La comparación entre décadas permite evaluar posibles cambios progresivos en la intensidad del calor anual promedio y detectar señales de calentamiento regional.
Estos mapas presentan la anomalía decadal de la temperatura máxima media anual respecto al periodo climatológico 1961–1990.
Los valores positivos (tonos rojos) indican décadas más cálidas que el promedio base, mientras que valores negativos (tonos azules) reflejan condiciones relativamente más frescas.
Este conjunto permite:
Detectar el inicio y evolución del calentamiento regional.
Identificar zonas con mayor sensibilidad térmica.
Evaluar si el incremento térmico es homogéneo o espacialmente diferenciado.
La señal de anomalía anual es un indicador robusto de cambio climático regional, particularmente relevante para análisis de olas de calor, estrés térmico y demanda hídrica.
Estos mapas representan la anomalía decadal de la temperatura máxima invernal (DEF) respecto al periodo base 1961–1990.
Los valores positivos (tonos rojos) indican décadas más cálidas que el promedio base, mientras que valores negativos (tonos azules) reflejan condiciones relativamente más frescas.
Permiten identificar:
Décadas con inviernos más cálidos.
Reducción en la frecuencia de máximas frías.
Posibles cambios en la intensidad de eventos fríos extremos.
En muchos contextos regionales, el calentamiento invernal suele ser más marcado que el anual, por lo que este conjunto ayuda a evaluar la estacionalidad del cambio térmico.
Estos mapas presentan la anomalía decadal de la temperatura máxima durante verano (JJA) respecto al periodo base 1961–1990.
Los valores positivos (tonos rojos) indican décadas más cálidas que el promedio base, mientras que valores negativos (tonos azules) reflejan condiciones relativamente más frescas.
Permiten identificar:
Intensificación del calor estival.
Regiones con mayor aceleración del calentamiento.
Cambios en la severidad potencial de olas de calor.
El análisis de anomalías estivales es particularmente relevante porque el aumento de Tmax en verano tiene implicaciones directas en:
Estos mapas muestran la temperatura mínima media anual decadal en Jalisco para el periodo 1951–2020, derivada de ERA5-Land.
Cada mapa representa el promedio de las temperaturas mínimas diarias agregadas a escala anual para cada década. Permiten identificar:
Gradientes altitudinales marcados (menores valores en zonas montañosas).
Regiones con noches persistentemente más cálidas, como zonas costeras y valles bajos.
Evolución espacial de las temperaturas nocturnas a lo largo del tiempo.
La temperatura mínima es particularmente relevante porque suele mostrar señales de calentamiento más consistentes que la temperatura máxima en estudios climáticos regionales.
Estos mapas presentan la anomalía decadal de la temperatura mínima media anual respecto al periodo climatológico 1961–1990.
Valores positivos (tonos rojos) indican décadas con noches más cálidas que el periodo base; valores negativos (tonos azules) indican condiciones relativamente más frías.
Este conjunto permite:
Detectar el calentamiento nocturno progresivo.
Evaluar la reducción de temperaturas frías extremas.
Identificar regiones con mayor aumento en Tmin.
El incremento sostenido de Tmin es uno de los indicadores más robustos del cambio climático regional.
Los mapas muestran la temperatura mínima media decadal durante invierno (DEF).
Durante el invierno, las temperaturas mínimas son clave para evaluar:
Frecuencia de heladas en zonas altas.
Intensidad de eventos fríos asociados a frentes.
Contrastes térmicos entre zonas costeras y serranas.
Estos mapas permiten analizar cómo han evolucionado las noches frías en las distintas regiones del estado y detectar cambios en la severidad del frío invernal.
Estos mapas representan la anomalía decadal de la temperatura mínima invernal respecto al periodo base 1961–1990.
Valores positivos (tonos rojos) indican décadas con noches más cálidas que el periodo base; valores negativos (tonos azules) indican condiciones relativamente más frías.
Permiten identificar:
Disminución en la intensidad de fríos extremos.
Incremento en la temperatura nocturna durante la temporada fría.
Cambios espaciales en la ocurrencia de heladas.
En muchos contextos climáticos, el calentamiento invernal nocturno es más pronunciado que el anual, por lo que estos mapas son fundamentales para evaluar cambios en la variabilidad térmica estacional.
Estos mapas presentan la anomalía decadal de la temperatura mínima durante verano respecto al periodo base 1961–1990.
Valores positivos (tonos rojos) indican décadas con noches más cálidas que el periodo base; valores negativos (tonos azules) indican condiciones relativamente más frías.
Permiten identificar:
Intensificación del calentamiento nocturno estival.
Incremento en la frecuencia de noches cálidas.
Regiones con mayor vulnerabilidad al estrés térmico acumulado.
El análisis de anomalías estivales de Tmin es particularmente relevante porque el calentamiento nocturno reduce la recuperación térmica diaria, aumentando el impacto en salud humana y ecosistemas.